Este domingo, el Rayo Vallecano se enfrentará en el José Zorrilla a otro gran rival directo, el Real Valladolid. El equipo de Míchel viajará a la capital castellanoleonesa para enfrentarse a un equipo que también quiere soñar con un posible ascenso y que mira de reojo las posiciones de play-offs de ascenso. El Valladolid no es un rival para nada fácil. De hecho, está convirtiendo de su casa un fortín: desde diciembre no ha perdido un solo partido en Pucela. Lorca, Zaragoza, Sevilla Atlético, Cultural y por último el líder Huesca han perdido en los últimos encuentros disputados en el José Zorrilla. Pese a ello, la buena racha de los de Míchel invita al optimismo.

La contundente victoria del pasado fin de semana ante el Huesca por 3-0 siguió llenando de ilusión a un barrio que está viendo como su equipo está funcionando y que le está garantizando derecho a soñar a la afición. Quizás fue en León el punto de inflexión para un Rayo que ahora mismo ocupa la segunda plaza en la clasificación y quiere ganar en Valladolid para dar otro paso para consolidarse en las posiciones de ascenso directo, aunque el Granada y Cádiz están también muy cerca de esos puestos.

El coraje de Fran, el esfuerzo de Unai, los goles de Raúl de Tomás, el aporte ofensivo de hombres como Embarba o Trejo están siendo clave para que la afición del Rayo vuelva a tener la ilusión de volver a la élite del fútbol español. No obstante, en frente estará el Valladolid, equipo que no se le da especialmente bien al Rayo. La pasada temporada el duelo allí se saldó con un 2-1 a favor de los blanquivioletas pese al inicial tanto de Manucho.

Rubi está llevando a cabo una buena campaña con el Valladolid gracias entre otras cosas a la inestimable ayuda del máximo goleador de la liga, Jaime Mata, que está siendo noticia ya que parece que el Eibar se ha interesado por sus servicios y posiblemente fiche por el equipo guipuzcuano. No podrá jugar ante su ex-equipo el domingo ya que se lesionó ante el Huesca y no pudo jugar tampoco ante el Córdoba la pasada semana. También será baja el centrocampista Luismi, que fue expulsado en el pasado encuentro tras una dura entrada así como Chris Ramos y Deivid por sus respectivas lesiones.

Por su parte, el capitán Antonio Amaya vuelve a la lista de Míchel. Veremos si da continuidad a Velázquez tras su titularidad ante el Huesca o si opta por volver a colocar a Amaya como pareja de central de Dorado. También vuelve el portero suplente Mario Fernández tras recuperarse de sus molestias. El domingo veremos si el Rayo es capaz de mantener esa segunda posición y de sumar en un campo complicado en el que estará representado por casi 700 rayistas.

Carlos Sáez